Los Menhires de Tafi del Valle

                        http://www.filo.unt.edu.ar/centinti/cerpacu/2000anosdespues.htm

Empece a perderme en el tiempo y el espacio. Era el año 1988. Habiamos partido de Montevideo unas semanas antes de llegar hasta aqui, encontramos este sitio o nos encontro el a nosotros.

Pero voy a contar en primera persona; fue mi vivencia y no puedo hablar por otro.

Llevaba mi primera camara Fotografica, una Zenit con varios objetivos conseguidos aqui y alli. Fue tambien el comienzo del amor-odio con la fotografia. No en este punto del viaje, sino mas adelante, cuando me perdi, ¡mas todavia!, en Los Andes, la columna vertebral de America, el altiplano, las cumbres…

¡Sì!, acabe perdiendo la nocion del tiempo y cargando con toda la maquinaria fotografica, costandome muchisimo interponerla entre mi cerebro, mis ojos y lo que tenia alrededor, lo que me envolvia. Quizas fuese eso, estaba envuelto, de gentes, sitios, situaciones y… LUZ. ¡Joder que LUZ!… Los Menhires estan algo mas de 2000 metros de altura, pero luego, siguiendo camino me disparo hacia el cielo, 3000, 4000 (Potosi) y mas… La LUZ sin filtro, sin adjetivos, sin oxigeno y alli levantada, parada la gente, la gente de alli, porque el suelo no pertenece a la gente, sino la gente al suelo.

¿Como enfocar?…, imposible de tan cercano…, ¿Como exponer?…, imposible de tan deslumbrante. Aun asi tome algunas fotos (que ire colgando) de este viaje a finales de los ochenta. Un viaje del que desperte en Quito, sin saber cuanto tiempo habia transcurrido. Me desperto un terremoto del que no me entere. A la mañana siguiente de suceder, me entere por la prensa y la radio de que habia sucedido. Estaba agotado.

Dejo una reseña sobre los Menhires de Tafi del Valle que he encontrado en la Web. No decia el autor del mismo. Tambien hay un vinculo con una pagina que cuenta de la vida y milagros de estos grandes cipotes de piedra…

Hasta la proxima… ¡SALUD!

"Los Menhires, gigantes de piedra, guardan celosamente secretos de pueblos antiguos.
Grandes bloques de piedra, de distintas alturas (a veces superan los 3 m de alto por 50 a 60 cm de ancho).
Según algunos arqueólogos, historiadores o estudiosos del tema, tendrían entre 1.000 y 10.000 años de antigüedad.

Estos Menhires grabados con motivos humanos, de animales o representaciones puramente geométricas, han sido motivo de diversas interpretaciones, en cuanto a su significado. En la necesidad de que los dioses comprendieran sus exigencias, tallaron el monumento mágico como un símbolo fálico, representación del falo divino con que el ser supremo creó al mundo. El surco o hendidura circular que muchos de ellos tienen en la parte superior marca el bálano, glande o cabeza del miembro viril y por multivalencia servía además para atar un haz de plumas que reforzaba el conjuro mágico para lograr la fecundidad. Como la parte representa al todo, la pluma simboliza al ave y ésta a la nube que trae la lluvia.

Por las mismas razones de multivalencia mágica, algunos Menhires están grabados con serpientes o felinos, o con círculos concéntricos, ojos de Imaymana que refuerzan los conjuros para lograr la lluvia, fertilidad y fecundidad. El frente grabado del Menhir para que el Dios Sol viera y comprendiera bien la conjunción mágica, se orientaba hacia el Este por donde asoma el astro divino. Es una lástima que este detalle no haya sido tenido en cuenta al reubicarlos en el Parque Los Menhires, donde se exhiben los que quedaron en la zona, después que los mejores y más valiosos fueron llevados por los Huaqueros a Museos de otras latitudes.

La palabra de origen celta significa "piedra larga" (de "men", piedra e "hir", largo.)
Por su ubicación dentro de los conjuntos y en relación con los enterratorios en los recintos centrales, permiten inferir la existencia de creencias religiosas e incluso la realización de ceremonias a nivel doméstico. Estos menhires pudieron ser signos distintivos de fraternidades religiosas identificadas con un antepasado común, dentro de estos grupos tribales.
Las primeras referencias que se tuvieron acerca de la existencia de los "menhires" datan de un célebre trabajo del arqueólogo Juan B. Ambrosetti, fechado en 1897, al que siguieron investigaciones de Quevedo, Bruch, Jaimes Freyre, Eric Boman y otros científicos o aficionados.

¿Misterio o símbolo?

Decía el escritor boliviano Ricardo Jaimes Freyre, en su obra "El monolito de Tafí", que el menhir es una piedra tosca y muda, de misterioso origen. Pero no fue muda siempre: ¿Quién sabe lo que decía al espíritu simple y primitivo de las tribus que lo erigieron?. La pregunta subsiste y no son pocas las teorías que barajan los arqueólogos. Canals Frau menciona construcciones similares en Perú, Nicaragua, México, y en zonas tan alejadas de América como la Isla de Pascua.
Hay quienes piensan que los "Menhires" podrían tener alguna remota relación con los de esta última isla, tan estudiados por la curiosidad científica y por la literatura de ficción.
Para Imbelloni, la presencia de piedras paradas es propia de los pueblos Naga (entre Brahmaputra y Chindusín, en la India) y en Celebes, Timos y Nias. A veces, como en la estancia del Cedro, se los encuentra junto a un gran mortero de piedra o restos de tosca alfarería.
En un minucioso estudio, el arqueólogo tucumano Roque Gómcz ha establecido dos categorías: lisos y grabados. La piedra ha sido picada y Gómez recuerda que Adrián Quiroga, al estudiarlos, utilizó cinceles de cobre y bronce sobre esas piedras, pero con resultado negativo. Quiroga añade que "he observado que una vez producida la rotura de la piedra lisa, el cincel pudo obrar colocándolo muy inclinado", de lo que deduce que el cincel más usado sería el de pedernal y hasta se habría procedido a trabajarlas por frotamiento.
Se relaciona estos menhires de Tafí del Valle con el culto fálico y la fecundidad de la tierra, o bien con personajes similares a los encontrados en la Puerta del Sol, en Bolivia, así como extraños círculos de piedra alrededor de ellos parecen indicar que se trataría de un método para determinar los solsticios y podrían haber servido para marcar los puntos equinocciales. Lo único cierto, por ahora, es que se observan notables parecidos con esculturas encontradas en puntos muy distantes del mundo. El propio hecho de su existencia y el interés científico que despiertan ha de revelar, algún día, el misterio que envuelve a las "piedras largas". Al contemplarlos, se encontrará en ellos el siempre estremecedor y vivo testimonio de las culturas que nos precedieron: el canto solemne y vigoroso de aquellos primitivos habitantes de estas tierra, íntimamente ligados a la Naturaleza y temerosos del poder infinito de la Creación.
Los yacimientos de "menhires" fueron explorados sistemáticamente en los últimos años y en 1968 una comisión de promoción instaló, simbólicamente, un Parque Arqueológico de Menhires, en la plaza de la localidad taficeña de El Mollar, con el auspicio de la Universidad Nacional de Tucumán y otras entidades y organismos. A pesar del deterioro sufrido por la acción del tiempo y por la mano del hombre, que a veces depredó valiosos ejemplares, los "menhires" han podido ser rescatados en buena proporción."

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Viajes. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s